Avisar de contenido inadecuado

TIPOS DE PLANIFICACIÓN SOCIAL

{
}
LA PLANIFICACIÓN DEL SIGLO XXI En los párrafos siguientes se presentan algunos aspectos que caracterizan la planificación del siglo XXI. Ellos son: la planificación normativa, la planificación estratégica, influencia de los Planes de la Nación en el proceso planificador y premisas para la renovación de la planificación. LA PLANIFICACIÓN NORMATIVA El concepto de planificación normativa tiene raíces históricas en Latinoamérica, aún cuando un proceso planificador similar se venía desarrollando en la URSS desde su primer plan quinquenal. La Comisión Económica para América Latina (CEPAL) ante el papel asignado en la división internacional del trabajo, propone, en la década de los 50, del siglo XX, un modelo de industrialización sustitutivo de importaciones para la región. El modelo implicaba la transformación de la estructura económica para darle aliento a la producción interna, lo cual sólo podía lograrse mediante la programación. Esta corriente se identifica plenamente con los procesos de desarrollo nacional de los países de América Latina y del Caribe, que aun cuando la situación en este siglo es otra, además de ser una referencia histórica importante, la elaboración de planes, en su base estructural, mantiene el perfil que aquí se describe. Aunque es indudable la influencia de otros enfoques como el corporativo o el estratégico situacional, la rígida estructura del Estado no permite aplicar un formato distinto al normativo como sustento de sus objetivos, estrategias, políticas, programas y proyectos. Desde esta perspectiva la planificación normativa sigue vigente. Por ello, en este punto, se analizan su evolución, sus críticas y las nuevas proposiciones para mejorar los métodos de aplicación y para obtener resultados concretos de satisfacción social, compatibles con la racionalidad del diseño. El autor más destacado en la línea técnica de esa programación es Jorge Ahumada (1969): “la planificación o programación es una metodología para la toma de decisiones, para escoger entre alternativas, que se caracterizan porque permiten verificar la prioridad, factibilidad y compatibilidad de los objetivos y permite seleccionar los instrumentos más eficientes”. Esta metodología se caracteriza por los siguientes aspectos: • La planificación es un método permanente: se planifica todo el tiempo. • Es un método de selección y una manera de pensar favorable a la nacionalidad. • La práctica del método requiere un sistema de organización social compatible con la conducta racional y un sistema de control. • El plan es el documento que presenta las decisiones de la autoridad competente. • El plan se elabora mediante el siguiente proceso: 1) diagnóstico; 2) programación; 3) ejecución y control; y 4) evaluación y revisión. • La planificación no sólo es relevante para la decisión, sino también para la acción y para la evaluación. Ahumada desarrolla la tesis economicista de la ONU: “un programa responde a una idea simple: acrecentar y ordenar juiciosamente las inversiones de capital con el fin de imprimir más fuerza y regularidad al crecimiento de un país”. Propone cuatro categorías praxiológicas para lograr la eficiencia: objetivo, instrumento, técnica y política. Los objetivos, recalca, deben ser prioritarios, factibles y compatibles. Este enfoque mantiene rasgos de la planificación administrativa. Se puede planificar la función de producción, la de evaluación, o de todos las funciones que cumple la organización. En este caso se denomina planificación integral. Sin embargo su tesis ayuda a fortalecer una nueva corriente que con el tiempo llegó a funcionar separada de la organización: la planificación normativa. Los elementos predominantes en la planificación normativa son los siguientes: • Es, en la práctica, una planificación del desarrollo, en la cual juega papel determinante el Estado, de tal manera que cualquier análisis o aplicación depende de la naturaleza y características de ese ente. • Existe una racionalidad de fines y otra racionalidad de medios. La primera propicia posibilidades de cambios profundos, la segunda es más bien una planificación factible de sectorizar, próximo a las técnicas de planificación administrativa. De aquí que existe la posibilidad de estudiarse como una técnica o como un proceso social transformador. • Las experticias de esta planificador se han dado en países socialistas en países industrializados y en países subdesarrollados, con técnicas y problemas similares. • Los nuevos enfoques de planificación normativa tienden a consolidar la sistematización del proceso y a estimular la participación colectiva en su formulación. Las críticas a esta corriente de planificación se resumen en los siguientes aspectos: • Se le da una visión economista exagerada a la planificación, lo cual no permite la integración de otros sectores de la sociedad. • Propicia el crecimiento y no el desarrollo, por lo tanto interesa más la velocidad que la dirección del proceso. • Este enfoque abandona el origen administrativo de la planificación y la concibe como un ente aislado de las instituciones, por lo tanto sus previsiones siempre serán más para la teoría que para la práctica del proceso. • El factor ideológico conduce a una doble posición del sujeto planificador: divulgar los objetivos manifiestos y reservarse los propósitos latentes para su aplicación unidireccional. • Este tipo de planificación tiene escasas posibilidades como instrumento de cambio pues el planificador, en este contexto, es el político y como tal su función es la neutralizar acciones contrarias a sus objetivos. • En la práctica la planificación normativa no ha logrado que los objetivos del plan se correspondan con los resultados esperados, que lo deseable se cristalice en forma efectiva. LA PLANIFICACIÓN ESTRATÉGICA Si el campo de la planificación Administrativa es la organización y el de la planificación normativa es el desarrollo, el campo de la planificación estratégica, por supuesto, es la estrategia. La planificación estratégica, si bien, nace ligada al arte de la guerra, no es éste su único “hábitat”, pues tiene elementos que son extensivos a otras actividades, como la secuencia lógica y simulada, el engaño y la sorpresa, los cambios de situación, la maniobra, la acción por previsión, la previsión, la vulnerabilidad y, el más importante, el oponente o adversario. Así como la planificación del desarrollo se hace urgente y necesaria en los países en crisis, por la necesidad de organizar el proceso económico bajo control centralizado, las formas de previsión por sustitución, pensar por el otro o ponerse “en caso de”, aparecen en situaciones de incertidumbre; cuando no sabemos qué puede ocurrir, ni quien puede ser el “enemigo” ni cómo actuará, ni qué objetivos tratará de alcanzar. El estado de incertidumbre en que vive la sociedad actual, explica el uso de viejas teorías, con incorporación de nuevos métodos, para estudiar las situaciones. También explica el resurgimiento de la planificación estratégica. Pierre Massé (1963) destaca con mucha claridad este hecho, que lo coloca en una posición adelantada en el pensamiento previsto: “Así nuestra época se halla marcada por la confluencia y a veces el conflicto de dos corrientes de pensamiento: la corriente combinatoria, que tiende a dominar la complejidad por los programas y la corriente contraaleatoria, que tiende a combatir la incertidumbre por la estrategia”. El auge de la planificación estratégica en los últimos quince años ha sido extraordinario. Su práctica se ha extendido a todos los sitios y organizaciones. No hay un libro de Administración, Gerencia, Organización o Liderazgo, escrito en las dos últimas décadas del siglo pasado, que no aborde el tema. Es indiscutible que el tema está de moda: no hay directivo, asesor o gerente de cualquier nivel sin un “Plan Estratégico” que ilumine la gestión de su organización, por pequeña que ésta sea o por obvio que parezca su funcionamiento. 4. Cinco tipos de planificación estratégica La planificación, denominada generalmente “estratégica”, ha logrado su más amplia acogida y desarrollo, es decir, su verdadero y único desarrollo, en la empresa privada, industrial o comercial. Desde allí se ha expandido a otros sectores incluyendo el gobierno, y a las mismas Fuerzas Armadas, que se supone fueron las primeras que utilizaron este método. Sin embargo, hay que advertir, lo que realmente se ha generalizado como práctica, es Planificación Estratégica Empresarial o Corporativa, que es uno de los tipos (el más aceptado) de la Planificación Estratégica. Es conveniente aclarar, para contribuir a la mejor comprensión, que actualmente la Planificación Estratégica se practica mediante cinco tipos o enfoques: Planificación Corporativa, Planificación Prospectiva, Planificación Interactiva, Planificación Militar y Planificación Situacional. Planificación corporativa El nombre original de este proceso es Planificación Empresarial pero por el deseo de acentuar el carácter proactivo en las organizaciones, se omite el adjetivo empresarial y se le coloca el término estratégico, que resolvía dos problemas a la vez. El primero: la empresa productiva es, por definición, competitiva, y nada mejor que denominar “estratégico” al proceso activo de la competencia. El segundo: hasta hace muy pocos años en los Estados Unidos la palabra “planificación” olía a comunismo, por lo tanto unir “planificación” y “estrategia” resolvía el problema de significación. Además, la planificación de mercados había brindado todos los componentes del proceso y hasta la misma secuencia procesal. Ahora lo que faltaba era un poco de imaginación y adaptación. Se tomó el modelo militar de “apreciación de la situación” por su similitud con la competencia de mercados, para analizar, mediante una matriz (DOFA), posibilidades futuras de penetración y posicionamiento, y se adoptó parcialmente el concepto original de Planificación Estratégica que se basa en sistemas abiertos, antagonismos, conflicto, poder y cambio, por una parte; y en participación y esfuerzo de cooperación en el proceso, por la otra. Planificación prospectiva:Uno de los temas que más se discute hoy en el área de planificación es el tiempo. Corto o largo plazo. En planificación estratégica el tiempo forma parte de las categorías de “estrategia” y “táctica”, que se utilizan en el sentido de las formas de acción y como referencias al momento, de espera para realizar estas acciones. Los estudios de Michel Goder (1995) desde la década de los 80 plantearon la necesidad de incorporar nuevamente la Prospectiva a la Planificación Estratégica. Su propósito es estimular una cultura estratégica inspirada en el triángulo griego que combina de manera armónica las “tres reglas de oro” de la planificación: anticipación, acción y apropiación. En efecto, su tesis la desarrolla considerando: la alerta prospectiva, la voluntad estratégica y la movilización colectiva. Planificación interactiva La perspectiva de un nuevo proceso interactivo de planificación se puede fundamentar en los siguientes principios (Miklos y Tello, 1993): 1. El prospectivo, que determina el futuro deseado y aporta elementos al proceso de decisiones que identifica restricciones y posibilidades. 2. El participativo, que involucra a los miembros de la comunidad a participar en el diseño de una visión compartida del futuro. 3. El sistémico, que relaciona los componentes de la organización entre sí, y a ésta con los entornos. 4. El de continuidad, que crea las actitudes de perseverancia en el aprendizaje del sistema en permanente alerta para producir los cambios que demanda la sociedad. 5. El estratégico, para anticipar las acciones en atención a los oponentes y a los objetivos conflictivos, y 6. El holístico, que asociado al sistémico, asegura la mirada al conjunto de procesos y a la integración de roles internos y externos de la institución. Planificación militar El proceso de planificación estratégica militar, se constituye con base en las hipótesis de conflicto (amenazas) que conducen a la formulación de estrategias y de acciones para garantizar la permanencia de objetivos nacionales previstos. Las etapas más importantes del proceso son las siguientes: a. Visión estratégica nacional, preferiblemente compartida con los sectores políticos, económicos y sociales. b. Evaluación estratégica de las amenazas externas e internas. c. Valoración del poder nacional y de las capacidades militares y sectoriales del país. d. Definición de objetivos del Estado, entendido éste, como gobierno, territorio, pueblo, recursos y cultura. e. Conceptualización estratégica para la acción, la relación y la preparación del desarrollo del conflicto o de las acciones de cooperación. f. Estructuración logística para asegurar el flujo de recursos necesarios. Es necesario puntualizar algunos aspectos significativos en este proceso: • La activación de la defensa en un país se fundamenta en una hipótesis de guerra o de conflicto con alta probabilidad de encuentro con el adversario por el logro de un objetivo. Por ello, los países subdesarrollados que no planifican su defensa en términos estratégicos están condenados a perder espacio en sus objetivos nacionales permanentes. • Los objetivos en el ámbito estratégico son conflictivos y cambiantes. Están siempre en movimiento y no admiten demoras u omisiones en su definición, revisión y monitoreo. • La visión estratégica es la base del proyecto nacional, es establecida mediante la participación de actores comprometidos con la defensa y el desarrollo del país, con base en la opinión de todos los sectores y representaciones de la nación. • La evaluación de las amenazas y la valoración de poderes se sustentan en la inteligencia estratégica y competitiva. Por esta razón, en la planificación estratégica se mantienen los grados de confidencialidad que sean necesarios al logro de la misión. • El concepto de las estrategias se desarrolla para fortalecer el dispositivo nacional y disminuir las amenazas, mediante el uso efectivo de las fuerzas, los medios y las tecnologías. La importancia de esta versión analítica del proceso de planificación estratégica, no es la forma en que se desarrolla el proceso, sino la lección que nos ofrece sobre la necesidad de conocer a fondo el grado de conflictualidad, para orientar mejor los procesos de integración en un país. De la misma manera se observa que, si bien es cierto, la cultura estratégica promueve la alerta prospectiva, el verdadero sentido de su práctica es lograr la cooperación y que ésta sea la manera de resolver los problemas y cambiar situaciones. Planificación situacional En párrafos anteriores se han analizado los aspectos conceptuales de este enfoque. Para su aplicación, el método propone la secuencia de cuatro momentos: explicativo, normativo, estratégico y táctico operacional. En el momento explicativo, el investigador-planificador examina la situación y define los problemas existentes, para la discusión de todas las fuerzas sociales afectadas, y configurar lo que en la planificación normativa se conocer como “diagnóstico”. La explicación, en este método, es más dinámica, puede variar aun sin haber concluido el “momento”. Su verdadero sentido es establecer la relación casual del problema. Para ello, a través de un flujograma situacional, se analiza la producción de hechos, observables a simple vista y los latentes. Este espacio situacional se conoce como “fenosituación”. La acumulación de estos hechos configura instituciones o procesos significativos, tanto en el orden humano como en el político, social y económico. Esta acumulación de flujos fenoproductivos se define como “fenoestructura”, pues de manera visible y observable se organizan, funcional y estructuralmente, los procesos generados por las fuerzas sociales., en el análisis de los problemas, la fenoestructura nos explica, generalmente, sus causas inmediatas. El momento normativo equivale al proceso que sigue la planificación normativa. Consiste en la formulación del deber ser y su producto terminal es el trazado de trayectorias y direcciones de aproximación a la situación objetivo. El momento estratégico atiende fundamentalmente al oponente. Pues crear viabilidad no es más que determinar quiénes se oponen a los proyectos y disminuir o eliminar sus acciones o presiones. Este el centro vital de la planificación estratégica. Por eso, se considera indispensable conocer, en profundidad, las raíces políticas, económicas y sociales que determinan una sociedad; la magnitud del poder y los términos en que se puedan desarrollar las negociaciones de un conflicto o de un consenso. El momento táctico es el de la ejecución de las estimaciones y los cálculos, es el que preside la acción. Se relaciona directamente con el proceso de administración. Su centro es la gerencia, que se inicia con la organización de los recursos. Aquí se consideran tres básicamente: técnicos, financieros y de poder. LOS PLANES DE LA NACIÓN Y ENFOQUES PREDOMINANTES EN EL PROCESO DE PLANIFICACIÓN DEL SIGLO XXI • La planificación normativa es el enfoque que ha predominado en la planificación pública de Venezuela. Desde el 1° hasta el 9° Plan de la Nación, tienen los rasgos distintos de la normatividad. • En el 7° Plan hubo un intento de aplicar el modelo situacional elaborado por Carlos Matus, pero su práctica no fue posible y el Plan fracasó. • El 8° Plan, da un giro hacia la planificación corporativa, pero la presión social no permitió su desarrollo. • El 10° Plan se propone lograr cinco equilibrios, impulsado por una visión estratégica que pasaría de la etapa de plata a la dorada. • En el período del 10° Plan surge una figura de gestión, que se ha denominado planificación ejecutiva (las misiones) seguida del nuevo mapa estratégico y, finalmente, de los cinco grandes motores de la Revolución. PREMISAS PARA LA RENOVACIÓN DE LA PLANIFICACIÓN Renovación de la Planificación • La concepción fundamental debe ser la Gestión Estratégica del Estado, y requiere un comportamiento muy activo, capaz de conducir, optimizar y replantear prioridades, roles y responsabilidades con base en finalidades. Pero tales finalidades no provienen ya de la concepción técnica particular de los funcionarios, sino de la elaboración de un proyecto político, consensual y participativo, en diálogo con la sociedad civil. • El rol político implica una gran cercanía a la toma de decisiones para poder influir en los procesos críticos y en el debate político. Lo cual a su vez obliga a afrontar el reto de mejorar su poder de convocatoria y de negociación a través de la reunión de los actores y de mecanismos para escuchar y ser escuchados. • El rol administrativo privilegia aquellos aspectos que conduzcan a una mayor flexibilidad y dinamismo, adaptabilidad, integración a la acción y seguimiento, coordinación y control de decisiones y resultados. • Los procesos humanos y técnicos deben basarse en la integralidad, exigen pensamiento sistémico y el abordaje multisectorial e interdisciplinario. Requieren capacidad de anticipación y elaboración de una visión global que organice con coherencia los asuntos de corto, mediano y largo plazo. Lo mismo que de analizar alternativas y contingencias con precisión y oportunidad.
{
}
{
}

Deja tu comentario TIPOS DE PLANIFICACIÓN SOCIAL

Identifícate en OboLog, o crea tu blog gratis si aún no estás registrado.

Avatar de usuario Tu nombre